La semana pasada presentamos los resultados de la Radiografía Sociopolítica realizada por el Centro de Investigaciones y Estudios Sociales (CIES). Los datos dicen que la población dominicana está dividida a la mitad entre quienes apoyan y quienes no apoyan la construcción de un metro en Santo Domingo. El 50% de las personas entrevistadas están de acuerdo o muy de acuerdo con la construcción de un metro en la ciudad de Santo Domingo.
Esperaba que en la zona metropolitana, el área de la antigua capital, el porcentaje de personas que apoya el metro fuera mayor que en las otras zonas urbanas y en las zonas rurales. Se diría que quienes residen en las demás ciudades y pueblos no se sentirían beneficiados por el metro. No fue así. Entre los residentes en las zonas rurales el 54% está de acuerdo o muy de acuerdo con el metro, mientras que en el Distrito Nacional y Santo Domingo el porcentaje que responde de la misma manera es 53%.
Es en el resto de las zonas urbanas en donde el metro tiene menos apoyo, el 47% está de acuerdo con su construcción. Se entrevistaron a mil seiscientas personas mayores de 18 años, de ambos sexos, de todo el país, por lo tanto estas respuestas son representativas de la población nacional. Me resultó muy extraño que el área de residencia no influya en el apoyo al metro. Para indagar cuál es la variable independiente que influye en la aceptación del metro procesé la información según grupo socioeconómico, nivel de escolaridad y edad.
No encontré diferencias entre las distintas categorías. Así que, finalmente, procesé la información según las simpatías partidarias expresadas por las personas entrevistadas. Observé que sólo 35% de las personas que simpatizan por el PRD estaban de acuerdo o muy de acuerdo con la construcción del metro, mientras que el 46% de los reformistas opinaban lo mismo y el 33% de los que declararon no tener simpatías partidarias apoyaban el metro. En definitiva, el apoyo mayoritario al metro provenía de los peledeístas con un 60%.
Las simpatías partidarias se distribuyen de la siguiente manera: el 15% declaró que votaría o simpatizaba por el PRD, el 59% dijo lo mismo por el PLD, el 9% por el reformismo y el 16% dijo no tener ninguna simpatía. El porcentaje que declaró tener una simpatía diferente a los tres partidos mencionados es insignificante, según la encuesta. Tomando en cuenta esa distribución de la simpatía, resulta evidente que el apoyo de alrededor de la mitad de la población dominicana al metro de Santo Domingo está influenciado por la simpatía que el PLD posee en estos momentos.
En conclusión, el apoyo de la mitad de la población al metro se fortalecerá o reducirá en función de la eficacia que tenga el PLD en mantener ese nivel de simpatía. Pero el nivel de simpatía es frágil y está muy relacionado a la oposición que despertó Hipólito Mejía y a las expectativas creadas. Hay una paradoja en esto: si se insiste en la construcción del metro la capacidad para responder a las demandas de las zonas rurales será reducida, lo que provocará la reducción del apoyo al PLD y al metro.