Siguenos en:

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

menu principal
Documentos
Opiniones
    Si evaluamos objetivamente...
En la recta final de este proceso electoral...
  “Nueva York chiquito”...
A pocos días de las elecciones presidenciales...
  No voy a escribir sobre la obra...
investigaciones pc
 
Búsqueda:
Juan Bolívar Díaz | 04 de Julio del 2011
Que no se nos encallezca el alma

 

Dos cuádruples ejecuciones de supuestos delincuentes a manos de la Policía Nacional con 9 días de diferencia es un magnífico average dentro de la política estatal de exterminio de jóvenes pobres que son o parecen ser delincuentes, que en los últimos años han sumado varios miles, sin que haya disminuido la criminalidad en el país.

La actual jefatura de la Policía Nacional, encabezada por el general José Armando Polanco Gómez, comenzó reduciendo las ejecuciones, como las que le antecedieron en las últimas dos décadas, pero progresivamente va incrementando las "acciones heroicas" en que caen muertos los presumidos delincuentes. El diario El Día registró 30 durante el mes de junio, es decir uno por día. El Caribe daba cuenta de 175 en los primeros seis meses del año, lo que mantiene el mismo promedio.

Se puede esperar que la frecuencia de los "intercambios de disparos", como los entrecomillan casi todos los periódicos, se eleven un poco más para alcanzar el 1.2 muertos por día que llegó a registrar la jefatura del general José Guillermo Guzmán Fermín, que le antecedió. Han quedado bien atrás los 250 muertos que registró la del general Pedro de Jesús Candelier en 1999.

No importa como se llame al Jefe de la PN, se trata de una política de Estado, auspiciada por los presidentes de la República para demostrar que en sus gobiernos se aplica "mano dura" para impedir que la delincuencia se apodere del país, como solicitan desde obispos y articulistas hasta el simple ciudadano, siempre que el ejecutado no sea de la familia o del vecindario.

Del cuádruple de la penúltima semana de junio se dijo que intentaban asaltar un almacén de cervezas, cuando se toparon con una eficiente patrulla policial a la que además recibieron a balazos y en tal circunstancia no dejaron alternativas. Los cuatro del miércoles, en la vecindad del hipódromo, todos muchachos menores de 23 años, no fueron sorprendidos en plena acción y familiares y vecinos testimoniaron ante las cámaras de televisión que fueron masacrados. La multitud que acompañó el cortejo de tres de ellos hasta el cementerio no deja dudas del drama: O hubo una masacre o tendremos que enfrentarlos a todos como delincuentes.

Son ya incontables los casos de múltiples asesinatos que se demuestran masacres, ejecuciones criminales, como los cinco choferes en el Mirador sur, o los cuatro de Puerto Plata, o igual número en Boca Chica y en los barrios de los cuatro puntos cardinales de Santo Domingo. En muchos casos se ha evidenciado que "fueron errores de cálculo", porque se trataba de personas honorables, un sacerdote católico, un pastor evangélico, una muchacha de clase media acomodada, un niño inocente...

Pero lamentablemente seguimos justificando esta política de exterminio que nos coloca en el salvajismo policial. Si las evaluaciones del foro económico mundial incluyeran este capítulo, seguro que también estaríamos en el liderato de 139 países, como en la corrupción o en la calidad de la educación.

Lo pero es que hasta quienes rechazamos esa política por principio y por ineficiente nos vamos acostumbrando progresivamente su vigencia, y cada vez insistimos menos en proclamar que ningún policía tiene derecho a decidir quien vive y quien no en los barrios. Por otro lado somos cada vez menos los que nos rasgamos las vestiduras ante tanto cinismo y barbarie.     

Esta semana precisamente estuvo de visita en el país el padre Sergio Figueredo y recordamos cómo le echaron de la Nunciatura Apostólica aquel 12 de enero de 1972 cuando buscaba medicación para que le perdonaran la vida a los cinco Palmeros que ejército, aviación, marina y policía tenían cercados en una cueva del kilómetro 12 de Las Américas. Terminaron masacrados. Tan sin piedad como los de esta semana.

Ojalá que no se nos encallezca el alma.-

Impresora



 

 
videos
Galería
Otros Proyectos
Todos los derechos reservados
© 2010 Participación Ciudadana
C/ Wenceslao Álvarez No. 08, Zona Universitaria, Distrito Nacional, Santo Domingo, R. D.
Tel.: 809-685-6200 / Fax 809-685-6631 Email: info@pciudadana.org
Desarrollado por: Virtuacentro.com