Hace tres años Gilberto Cruz Herasme, director de elecciones, dijo: "una de las grandes inquietudes que tiene la JCE es normalizar el proceso de la Oficialía de Estado Civil a nivel nacional. Es un proceso que como muchos sabrán fue pasado a la JCE a partir del año ´92". Informó que ya se tienen las Oficialías pilotos trabajando y se está usando papel de seguridad, porque se está comenzando con los procesos primero para luego ir cambiando la imagen. (El Caribe 12/3/2002).
Un año antes, Rafaelina Peralta, actual jueza que en ese momento era Consultora Jurídica de la JCE, explicaba que se estaba trabajando en la automatización de los registros, lo cual estaba, de decía en ese momento, pautado para iniciar en enero del 2002 como proyecto piloto en algunas Oficialías del Distrito Nacional, así mismo habló de la posibilidad de darle vida a la propuesta de fichar con un número los nacimientos, un mecanismo utilizado en Costa Rica y que ha dado muy buenos resultados (Reportaje de la desaparecida Revista Ahora, 24/09/2001). Estamos en el 2005, ¿y dónde están los pilotos?
En el 1997, durante la excelente gestión del doctor César Estrella Sahdalá, se dieron los pasos necesarios para mejorar el registro civil, se contrató a Dato Centro para la automatización de las Oficialías, el padrón electoral y la cédula de identidad y electoral. Este proyecto confrontó grandes dificultades y al final fue desechado por la JCE presidida por Morel Cerda.
Desde hace 8 años hay, pues, un proceso que se supone en marcha para la modernización del registro civil, los millones gastados en ese proyecto son incontables, pero sus frutos no se ven ni a simple vista, ni con lupa. Baste observar que la seguridad social enfrenta problemas para la afiliación de los pobres debido a la carencia de las actas de nacimientos y el excesivo papeleo que la JCE exige para expedir actas de nacimientos tardías. Los intentos de organismo internacionales de ayudar chocan con grandes resistencia e incluso con absurdas acusaciones como esa de que el Banco Mundial está interesado en dar partidas de nacimientos dominicanas a los haitianos.
¿Por qué se dan esas resistencias? ¿A qué se debe que todos en la JCE saben de la necesidad de mejorar el registro civil, de lo perentorio de modernizar las Oficialías y facilitar la expedición de los documentos a la gente, y "sin embargo no se mueven", o sea el proceso nunca arranca?¿Por qué la JCE defiende como gato panza arriba el derecho de ser la mandamás de las Oficialías del Estado Civil, y se resiste a cualquier intento de ser ayudada, a pesar de que dice que es difícil administrarlas? ¿Por qué no quiere los ojos de las organizaciones civiles en las Oficialías?
Abogados bien enterados asocian las resistencias a la modernización al hecho de que las Oficialías son lo más parecido a un consulado que existe, debido a los pingues beneficios que algunas de estas dejan a sus titulares. La discrecionalidad de los Oficiales del Estado Civil para cobrar por sus actividades es muy amplia y no tienen la obligación de entregar lo cobrado al fisco. De hecho la JCE podría ser autofinaciable si los cobros de las Oficialías pasaran a las arcas de la institución y no existiera la discrecionalidad. Los Oficiales del Estado Civil no tienen salario, sus ganancias son lo que cobran de manera discrecional. ¿Se oye o no se oye?
Se dice que el manejo de las Oficialías son la fuente de clientelismo e intercambio de apoyo por favores a lo interno de la JCE, lo que permite mantener unido a sectores de distintos partidos y tradiciones que confluyen dentro de la JCE. Eso es lo que no se quiere perder, dicen las fuentes informadas. Creo que JCE debe buscar la forma de eliminar la discrecionalidad de los Oficiales del Estado Civil y asignarles un salario decente. Debe pedirles a amigos y familiares, si es que hay algunos, que renuncien de las Oficialías y permitir que el proceso sea supervisado por la ciudadanía. Mi interés es ayudar a la JCE para que enfrente toda esa chismografía y maledicencia existente. ¿Verdad que es chismografía?