"Muchacha, ¿y qué tu haces vestida de verde? No sabías que esta Feria del Libro es amarilla; a ver si te compras una brújula y te ubicas". Así estaba la multitud de personas el 4 de mayo, día de la inauguración de la Feria del libro 2011: todos/as vestidas de amarillo. Quien no llevara por lo menos una prenda amarilla era detenido por la Policía Nacional (PN) que custodia sus puertas. El Presidente así lo quiso: todo el mundo de amarillo a favor del 4% del PIB para el sector educación.
"Parece que hubo un percance: sí, sí, te digo que sí; llegaron unos intrusos con unas sombrillas moradas y no los dejaron pasar... #Ofrecome', en este país no hay libertad de expresión. Porque cuál es el problema con dejar pasar a la gente que apoya las berenjenas; eso es problema de ellos. Además, dique que hata' golpe hubo y les quitaron algunas de las sobrillas".
Todo salió tal cual fue planeado: los morados fueron expulsados de la Feria y todo caminó según el programa de la actividad.
Cuando pienso en un libro, pienso en educación; cuando me viene a la mente la acción de leer, pienso en educación; cuando un país fomenta el hábito de lectura está promoviendo por igual la educación. Orgullo invade mi alma y mi corazón al saber que nuestro Presidente es de sangre amarilla y coloreó nuestra Feria del Libro de ese color aquel miércoles. No más represión a los 'amarillistas'; se han conquistado hasta las Ferias para que sean del color del sol.
Recuerden visitar la Feria del Libro Amarilla con al menos un accesorio amarillo; si no, no los dejarán pasar.
Nota: Este artículo es una sátira de lo ocurrido el miércoles 4 de mayo en la Feria del Libro. ¡Cuidado ciudadanos y ciudadanas! Si van de amarillo puede haber cierta resistencia por parte de la seguridad.
|