Siguenos en:

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

menu principal
Documentos
Opiniones
    Si evaluamos objetivamente...
En la recta final de este proceso electoral...
  No voy a escribir sobre la obra...
  “Nueva York chiquito”...
A pocos días de las elecciones presidenciales...
investigaciones pc
 
Búsqueda:
Rosario Espinal | 11 de Noviembre del 2008
Espejos de Obama

La historia es un buen espejo retrovisor. Los nuevos presidentes pueden aprender mucho de sus antecesores, sobre todo si son de su partido, porque generalmente comparten un ideario y cultura política.

 

Barack Obama tendrá en la historia presidencial del Partido Demócrata varios espejos retrovisores en su esfuerzo por asegurar éxitos y evitar errores.

 

La cadena de presidentes demócratas en los últimos 75 años es significativa: Franklin D. Roosevelt, Harry Truman, John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson, Jimmy Carter y Bill Clinton.

 

De ellos, hay dos presidencias que podrían tener mayor similitud con el gobierno de Obama: las de Roosevelt y Carter. Roosevelt enfrentó los mayores desafíos, y por tanto, fue más transformador. Llegó a la presidencia en medio de la Gran Depresión, el surgimiento del fascismo y posteriormente el inicio de la Segunda Guerra mundial.

 

En ese contexto tuvo la visión de resucitar el capitalismo con la intervención estatal y peleó una guerra considerada de causa noble.

 

Por eso su liderazgo fue transformativo y marcó medio siglo de liberalismo moderno, que concluyó en 1980 con el surgimiento del neo-conservadurismo.

 

Los problemas actuales no tienen la magnitud de los que enfrentó Roosevelt, pero se parecen en el rápido deterioro de las condiciones de vida después de un período de abundancia basado en mucha desigualdad socio-económica.

 

La crisis actual afectará negativamente el nivel de vida de un amplio segmento de la población norteamericana y mundial, aunque todavía se desconozca la magnitud del deterioro.

 

Superar los problemas requerirá de mucha intervención estatal para reorientar el capitalismo como lo hizo Roosevelt.

 

Pero una diferencia con los años treinta y cuarenta es que mientras la Segunda Guerra mundial se peleó como guerra noble, Estados Unidos está inmerso ahora en una guerra desacreditada en Irak que constituye un drenaje de recursos económicos grande.

 

Por eso los sectores de la economía no militarista como el financiero y tecnológico, apoyaron mayoritariamente a Obama en la campaña. Si el Partido Demócrata logra reformar la economía norteamericana, tomando en cuenta las necesidades del capital, los trabajadores y las capas medias; y además, retira con éxito un segmento importante de las tropas del Medio Oriente, Obama podría tener la estatura de Roosevelt. Otro escenario posible es que las turbulencias económicas persistan, el Partido Demócrata muestre incapacidad de superarlas a pesar de controlar el poder ejecutivo y legislativo, se presenten nuevas crisis internacionales, y resurjan con vigor las confrontaciones entre las facciones demócratas.

 

Esa fue la experiencia de Jimmy Carter que gobernó en 1976-1980 en medio de los altos precios del petróleo, una economía en recesión e inflación, y rehenes norteamericanos en Irán. De producirse algo similar, la presidencia de Obama se debilitaría rápidamente.

 

Otros dos escenarios posibles, aunque de menor probabilidad, nos refieren a las presidencias de Bill Clinton y John F. Kennedy.

 

Podría suceder que la crisis económica no sea tan larga ni intensa como se proyecta, sino breve y ligera como la de 1991-1992, de manera que Obama pueda para el segundo año de su mandato impulsar una renovación económica similar a la que logró Clinton con la revolución tecnológica.

 

La diferencia es que los años noventa fueron de relativa paz internacional por coincidir con el fin de la Guerra Fría. Ahora Estados Unidos pelea dos guerras y domina un ambiente de tensión internacional, agudizado por la crisis económica. Otro posible escenario es que las tensiones de clase y raciales aumenten en Estados Unidos por el declive económico, y Obama, en medio de los conflictos, sufra el destino de John F. Kennedy.

 

En la pre-campaña, Obama habló de ser una figura política transformativa. Estados Unidos y el mundo están a la espera.

 

Paradójicamente, la crisis actual le ayuda. Clinton llegó al poder en 1993 con una agenda liberal recortada por el poder del neo-conservadurismo. Actualmente, la derecha conservadora está en desbandada y la población norteamericana más abierta al cambio.

Impresora



 

 
videos
Galería
Otros Proyectos
Todos los derechos reservados
© 2010 Participación Ciudadana
C/ Wenceslao Álvarez No. 08, Zona Universitaria, Distrito Nacional, Santo Domingo, R. D.
Tel.: 809-685-6200 / Fax 809-685-6631 Email: info@pciudadana.org
Desarrollado por: Virtuacentro.com