El PRSC no tiene una ideología. Aprendió todo de Balaguer, que no le importa a quien representar. Lo mismo ocurre en el PLD o en el PRD.
El Partido Reformista fue la maquinaria construida por Balaguer para mantenerse gobernando. Representaba las extremidades, los músculos que hacen el trabajo práctico, mientras que Balaguer era el músculo que pensaba, el cerebro. Los vaivenes ideológicos del hombre, fueron las veleidades del partido.
Y la ideología del hombre tenía como divisa: “llegar y mantenerse en el gobierno, lograr el poder absoluto”. Una parte importante de la dirigencia del PRSC conserva esa visión del quehacer político, hay excepciones entre sus dirigentes actuales, pero son excepciones.
El reformismo tradicional está disperso apoyando a quienes ellos creen huelen a “poder”.
Hay secretarios de Estado sin cartera que tuvieron amplías carteras con Hipólito. Hay diputados y senadores que se reclaman reformistas, que tienen partidos balagueristas, y unos llegaron en la boleta del PLD y otros montados en el acuerdo con el PRD.
El PRSC no tiene una ideología clara. Aprendió todo de Balaguer, que no le importa a quien representar. Lo mismo ocurre en el PLD o el PRD. Y aquí estoy entendiendo ideología como una forma de “visión de la República Dominicana”, que lleva a plantear un proyecto o programa político en concreto. Y a luchar por su aplicación.
No hay proyectos políticos claros en los partidos que tienen mayor nivel de representación. Las posiciones del PRSC buscan esencialmente crear efecto político, sumarse a lo que entiende es lo que desea la gente.
Una evidencia de esto es cómo en el Congreso Nacional los del PRSC carecen de una agenda clara y específica. Cómo las personas del PRSC que dirigen ayuntamientos no tienen una forma de ordenamiento municipal que las diferencien de los peledeísta o los perredeístas.
La ironía de todos esto es que el PLD de origen de izquierda, tiene, por ejemplo, de los más connotados dirigentes reformistas, que pueden llamarse conservadores a carta cabal, dirigiendo nada más y nada menos que la política exterior del gobierno, que en un mundo globalizado no es paja de coco.
El PRSC es un partido necesario para el mantenimiento del pluripartidismo en el país, sobre todo en un sistema con doble vuelta electoral. Sin embargo, el futuro inmediato de esta agrupación política resulta opaco, difícil de desentrañar. Es difícil hacer una predicción tajante en términos político.
Pero tomemos en cuenta que las tendencias dentro del PRSC que quieren el desarrollo partidario independiente, parecen tener dificultades.
O son menos. Si las cosas siguen así, el futuro del PRSC es ser la maquinaria de un grupo de dirigentes para alcanzar cuotas de poder, pero con escasas posibilidades de llegar a la presidencia de la República.
Para unos es la forma de conseguir impunidad o un alto cargo, para otros es la forma de continuar con una cuota de poder y seguir mangoneando toda una provincia.
La elección del candidato presidencial será el momento de decisión más importante del PRSC. Si es Amable, la tendencia seguirá su curso, si es Estrella, hay probabilidades de un nuevo rumbo y de fortalecimiento de una organización independiente