La sociedad dominicana requiere construir más y mejor Capital Social. El Capital Social que emerja y se exprese en el tejido social para una activa cooperación y un mayor desarrollo de la confianza. El Capital Social contribuye de una manera significativa con el desarrollo social de una sociedad y en consecuencia, posibilita, en esencia, el bienestar colectivo de una comunidad, cuando éste se fragua y configura desde una óptica positiva.
El Capital Social, para el Sociólogo Pierre Bourdieu, es el contenido de ciertas relaciones y estructuras sociales, son las actitudes de confianza y reciprocidad, de cooperación entre los sujetos sociales. Es también, según él, el conjunto de los recursos actuales o potenciales que están ligados a la posesión de una red durable de relaciones más o menos institucionalizadas.
Para James Coleman, el Capital Social tiene que ver con el grado de integración social de un individuo, su red de contactos sociales. Es, al final de cuentas, relaciones, expectativas, comportamientos confiables. Robert Putnam, nos define el Capital Social como el grado de confianza existente entre los actores sociales de una sociedad, las normas de comportamiento cívico y el nivel de asociatividad que caracteriza a esa sociedad.
Para Putnam, el Capital Social son los rasgos de la organización social, como confianza, normas y redes que pueden mejorar la eficiencia, la eficacia y la calidad de las distintas interacciones entre los sujetos sociales, en la búsqueda de objetivos comunes. El Capital Social es el conjunto de factores psicológicos, culturales, cognoscitivos e institucionales que coadyuvan al fortalecimiento de un grupo o de una comunidad, en tanto éstos expresan, viven, solucionan sus oportunidades y problemas materiales y existenciales.
Por eso el Capital Social genera círculos virtuosos entre las personas, los grupos y la familia, pues con sus actitudes de cooperación, fortalecen el sentimiento de grupo, construyen más identidad y en consecuencia, visualizan sus horizontes como un proyecto individual-colectivo, que se anida en la Nación.
Cuanto más una sociedad desarrolla y construye Capital Social, más posibilita y fortalece la necesaria infraestructura institucional y neutraliza y eclipsa el capital social negativo como el crimen organizado; la falta de cumplimiento de las leyes; el respeto que debe primar en toda relación; el cumplimiento de los compromisos, la corrupción, el sentido del honor de la persona; su grado de responsabilidad y pertinencia para la organización en que interactúa.
El Capital Social, es la suma de la confianza interpersonal, que está configurado por la confianza social, la capacidad para concertar; para crear normas y valores compartidos; para diseñar redes sociales y posibilitar expectativas que promuevan el bienestar colectivo de un grupo, de una comunidad o de una sociedad.
En el 2008, Barómetro de las Américas, en Cultura Política de la Democracia en la República Dominicana, nos señalaba que nuestro país, en materia de Capital Social se encontraba en una posición intermedia, 59.4; donde Canadá, con la mejor puntuación, nos llevaba 20 puntos por encima. La conclusión de esa importante investigación fue que teníamos que "gestar más Capital Social, eficiencia gubernamental y legitimidad de las instituciones públicas". De allá para acá, la percepción es que el Capital Social negativo ha aumentado de una forma considerable. Verbigracia: el narcotráfico, el sicariato, la delincuencia, la tasa de homicidios, la tasa de delitos, la corrupción; en fin, todo lo que atañe al comportamiento desviado.
El Capital Social, a través de buscar nuevas formas de relaciones interpersonales, de encontrar nuevas formas y mecanismos de interacción que nos permitan nuevas oportunidades de resolver disputas, diferencias y, en consecuencia, de desarrollar búsqueda de consensos, en el entendido de asumir la Equifinalidad (a un mismo objetivo se puede ir por diferentes vías). Por eso el Capital Social, no es ni constituye un recurso limitado, un capital fijo; al contrario, él puede aumentar con su empleo, en la medida que los actores, en sus relaciones interpersonales, fragüen, crean y recrean más confianza social, más y mejor forma de relacionarnos, de construcción de asociatividad y mejor conciencia cívica.
El crecimiento del clientelismo y la concepción patrimonialista y asistencialista que desde el Estado tienen los que nos dirigen, ha hecho y significado que el Capital Social positivo esté más desarticulado, más reducido, más disminuido. La Globalización y con ello la mundialización de los mercados, pero no así la aldea de la solidaridad. Ella derivó en una exacerbación del individualismo, en una búsqueda frenética y competitiva del logro personal, particular y corporativo. La plataforma reditual de esta búsqueda desenfrenada, no tenía ni tiene como norte lo societal, a través de lo colectivo.
Cuando en Participación Ciudadana sus distintos organismos se reúnen y discuten la problemática de la sociedad y plantean soluciones, todos juntos, están construyendo Capital Social positivo. Cuando Ocabel y Patricia, en sus aulas, se hacen responsables de todo el sistema de información que necesitan sus compañeros para tomar decisiones con respecto a una asignatura y cada uno de ellos, en las redes sociotécnicas, plantean sus soluciones, están haciendo Capital Social. Cuando los empresarios, más allá de sus intereses corporativos, plantean soluciones para la sociedad como un todo, que beneficie a todos, están produciendo Capital Social. Cuando un padre se reúne con su hijo y lo ayuda con sus tareas, está contribuyendo al desarrollo del capital social y con ello al desarrollo del Capital Humano. Cuando llego a un banco y pregunto cual es el último de la fila, eso es conciencia cívica, que es parte del Capital Social, al igual que cuando espero que el semáforo se ponga verde y no busco atajos violando la ley del tránsito para llegar más pronto. Todo ello es Capital Social.
En este desconcierto y perplejidad que estamos viviendo, oportuno es construir más y mejor Capital Social para coadyuvar con nuestras acciones a generar mejores relaciones, más confianza y un mejor país. Es buscar la manera de construir redes de relaciones sociales que ayuden al desarrollo de la Nación.