Democracia. Forma de gobierno que debería ser - de acuerdo con los clásicos - del pueblo, por el pueblo y para el pueblo; pero que en muchos países, incluyendo la República Dominicana, funciona sin el pueblo. Discurso obligado de todo aspirante al poder. Accionar de excepción en pocos de los que llegan a él.
Democracia representativa. Tipo avanzado de democracia que requiere para su mínimo funcionamiento de instituciones sólidas y de una ciudadanía comprometida e involucrada. En ausencia de cualquiera de estos elementos, puede convertirse en una trampa de difícil escapatoria para la población y en un gran negocio para los pocos que reciben prestado el permiso para decidir a nombre de ella.
Elecciones. Proceso por el cual los ciudadanos y ciudadanas de una sociedad delegan su poder en determinados representantes. Cuando son libres, punto de partida para la democracia. Sólo eso, un punto de partida. En muchos lugares, constituyen el único evento democrático que tiene lugar cada cierto número de años. En esos lugares, las elecciones tienden a convertirse en sorteos de patentes de corso para los representantes designados, ya que ser elegidos equivale a una licencia para todo, sin supervisión y sin consecuencias.
Exclusión. Resultado del desequilibrio de poder en las democracias representativas infuncionales. Fenómeno generalizado en muchas sociedades, la nuestra entre ellas, en las que los ciudadanos y ciudadanos están completamente al margen de las decisiones, salvo cuando llega el momento de votar. Situación que permite la usurpación de la representación y la manipulación. También propicia el abuso y la injusticia impunes.
Corrupción. Tendencia malsana a tomar lo ajeno y a violar reglas, presente en los seres humanos y que tiene lugar tanto en el ámbito público como en el privado. En ambas instancias, sucede cuando esta propensión de la naturaleza humana se junta con la percepción de una oportunidad para la impunidad.
Clientelismo. Forma particular de corrupción pública. Aberración de la democracia que permite que los representantes de la población se repartan entre ellos lo que es de todos como si fuera un botín de guerra. Sinónimo de dame-lo-mío y de alimentar-a-la-boa.
Ciudadano/a. Depende a quién se le pregunte. Para algunos, carne de cañón. Materia prima para la manipulación. Para otros, los protagonistas del desarrollo social auténtico. Energía potencial transformadora que se activa a partir de la toma de conciencia de la responsabilidad social y del poder real que tienen.
Participación. El principio de la corrección del rumbo de las democracias representativas. Deber ciudadano. Es lo contrario de apatía e indiferencia. No confundir con criticar desde las gradas.
Articulación. Forma de potenciar la participación. Sucede cuando los ciudadanos y ciudadanas se agrupan para exigir derechos y para ocupar el espacio que les corresponde en las tomas de decisiones.
Movilización. Articulación en acción de ciudadanos y ciudadanas. Cuando es inteligente y permanente, puede llegar a provocar el pánico de los beneficiarios de la desarticulación y de los representantes que no están a la altura de lo que se espera de ellos. Elemento esencial en toda democracia representativa funcional, que trabaja a favor de la calidad de decisiones y procesos.
Vigilancia. Única forma de evitar el secuestro de la representatividad y que el sistema político y social funcione contra sus ciudadanos y ciudadanas. La vigilancia de impacto sucede cuando los ciudadanos y ciudadanas participan activamente, se articulan y se movilizan. Es la base de la nueva revolución social.
Transparencia. Cualidad que debe imponerse a los procesos sociales y organizacionales para que “se mire a través de ellos”. Práctica indispensable del buen gobierno. Crea valor en sí misma porque, al sacar a la luz transacciones y procesos, mejoran las propuestas y las respuestas. También se reducen las ocasiones para el peculado. Como la verdad, la transparencia también nos hará libres.
Democracia participativa. Mucho más que elecciones libres. Combinación de la democracia representativa con ciudadanía activa, transparencia y buen gobierno. Sueño alcanzable de toda ciudadanía consciente y ocupada en crear su futuro. Sueño alcanzable que no se construye sin que la ciudadanía se decida a confrontar el sistema. Sueño alcanzable que hay que empezar a construir de inmediato.