Siguenos en:

Content on this page requires a newer version of Adobe Flash Player.

Get Adobe Flash player

menu principal
Documentos
Opiniones
En la recta final de este proceso electoral...
A pocos días de las elecciones presidenciales...
  No voy a escribir sobre la obra...
  “Nueva York chiquito”...
  Una manera significativa de comprender...
investigaciones pc
 
Búsqueda:
Ramon Tejada Holguin | 12 de Enero del 2006
¿Pacto, alianza o nuevo contrato?

En la sociedad dominicana hay como quien dice cierto pensamiento esquizoide, contradictorio: Por un lado les pedimos a los partidos que se unan en un grandioso pacto político que nos lleve por la senda de la felicidad eterna y por el otro les censuramos su recién inaugurada política de alianza.

 

Dicen: “Una cosa es un pacto a favor de la nación y otra muy diferente son las alianzas electoralistas carentes de programas, sin proyectos y con el único objetivo de repartirse cargos públicos”. Respondo: “Los actores son los mismos partidos”.

 

Triste espectáculo es observar que el tema de las alianzas remite al número de empleados de las sindicaturas que el PRD promete al PRSC y de las garantías ofrecidas al eterno secretario de la liga para que siga en sus ligues. ¿Qué alianzas son esas?

 

Más voces se unen al reclamo de un gran pacto político que nos permita salir del marasmo socioeconómico que nos rodea. Digo: preocupémonos porque desde el PRD la alianza se siente como una necesidad perentoria debido a que el control del Senado le garantiza impunidad.

 

Es temor a perder esa capacidad de lograr impunidad y seguir inmunes. Hay quienes no quieren sentirse agarrados por el pichirrí y tener que negociar en situación desventajosa.

 

Claro, hablo del PPH, actual grupo hegemónico, que no quiere que les recuerden las auditorías, que no quieren tener los expedientes de corrupción como espada de Damocles sobre sus miembros cada vez que deben “legislar”. ¿Sabe el PRSC de esa necesidad del PPH, la corriente hegemónica dentro del otrora buey que más jalaba?

 

Los morados se apresuran también a sus pactos, lo necesitan mucho: préstamos, presupuestos, metros, centímetros y kilómetros deben pasar por el Congreso.

 

Es mejor tener aliados, aunque se cuele uno que otro congresista mercenario. No importa, no es lo mismo un desgraciado mercenario de otro partido que “nuestro mercenario”, dicen. Lo que importa es si es o no “nuestro”.

 

“¿Adónde ha llegado la política?”, gritan unos cuantos que se sienten acorralados y sin argumentos para quedarse a vivir este eterno jolgorio llamado país. Más voces repiten a coro: “¡Se necesita un gran pacto!”. Y sigo creyendo que el dilema es: ¿entre quiénes?

 

¿Los mismos que hacen alianza para garantizar impunidad? ¿Los mismos que no debaten sobre programas o proyectos de país a la hora de decidir hacer su convite?

 

Soy un belicista opuesto a los pactos. Si no son los mismos partidos los que hacen estas alianzas mostrencas quienes deberían pactar el nuevo contrato social, ¿quiénes deben pactar? Ya lo dice la canción: “ni contigo, ni sin ti”.

 

¿Cómo salir del círculo? , fácil admitiendo que no necesitamos ningún pacto.

 

El país requiere un nuevo contrato social y una organización política que se haga abanderada de ese pacto, necesitamos políticos que se la jueguen por un proyecto de sociedad diferente y una ciudadanía fuerte que demande el nuevo contrato.

 

El sistema actual de partidos no tiene estímulo para un verdadero pacto, por lo que se hace necesario que más ciudadanos y ciudadanas se organicen, en especial los más pobres, para exigir el nuevo contrato social.

Impresora



 

 
videos
Galería
Otros Proyectos
Todos los derechos reservados
© 2010 Participación Ciudadana
C/ Wenceslao Álvarez No. 08, Zona Universitaria, Distrito Nacional, Santo Domingo, R. D.
Tel.: 809-685-6200 / Fax 809-685-6631 Email: info@pciudadana.org
Desarrollado por: Virtuacentro.com