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Gracias,
Señor Ministro Frente
a los difíciles problemas por los que atraviesa el país, con la
posibilidad de que algunos se agraven en el futuro inmediato, y la decisión
de tantos políticos ya declarados precandidatos a la Presidencia de la
República, me he preguntado mas de una vez, sin encontrar una respuesta
satisfactoria, porqué tantas personas quieren ser Presidentes de la República,
cuando todo indica que de lograrlo pasarán la mayor parte del mandato
administrando una crisis, con escasas posibilidades de realizar
iniciativas importantes para el bienestar material y espiritual de la
ciudadanía. Recientemente un Ministro del actual gobierno me acaba de
contestar a esta pregunta que me venía haciendo desde hace algunos meses.
Por sus declaraciones, tantas personas
están en disposición de disputar la Presidencia de la República, porque
su principal labor será administrar la abundancia, no la escasez. En
sus declaraciones, aunque pretende convencernos de que todo está bien,
reconoce que el país ha padecido graves problemas, pero piensa que lo
peor ya pasó. A su entender, los hoyos financieros están todos resueltos,
tanto los primeros como los posteriores; la firma del acuerdo con el FMI
ha dado como resultado el restablecimiento de la confianza en los agentes
económicos, la entrada de dólares y su estabilidad; las remesas de los
dominicanos en el exterior no han disminuido y el número de turistas se
ha incrementado. A este panorama tan alentador, las declaraciones del
Ministros agregan que el BID y el Banco Mundial se abocan a desembolsar
cuantiosos préstamos al país, y que la inversión externa se ha
incrementado, al igual que la nacional. Según las informaciones del
Ministro, de aquí en adelante lo que viene es la abundancia, la
tranquilidad y el bienestar. Si
las cosas fueran como las anuncia este Ministro ¿por qué la gente dice
que está tan mal? En encuestas recientes manifiesta que está peor que
antes y que, además, piensa que su situación no mejorará en el futuro.
Por otro lado, en distintos lugares del país se hacen más frecuentes las
protestas populares demandando que se enfrente el deterioro en el nivel de
vida, concretizado en un aumento general de precios, aumento del desempleo
y la precariedad de los servicios públicos. A esto debe añadirse que en
las últimas encuestas políticas la consideración positiva sobre el
gobierno ha disminuido drásticamente. Parece que hay disparidad entre lo
que aprecia el Ministro y lo que siente y expresa la ciudadanía. ¿Por qué
si la situación es tan buena la gente dice que se está tan mal? Rafael Toribio |