![]() |
![]() |
|
|
|
INSOLITO En nuestra realidad
suceden cosas que por su truculencia no debieran suceder, pero
suceden, y lo hacen con una regularidad que espanta. Lo peor es que, además,
solo despiertan en algunos una cierta manifestación de asombro o de
repulsa. La mayoría las tolera y termina por aceptarlas. Los menos,
porque participan en ellas o se benefician, las defienden. Numerosos son
los comportamientos, situaciones y acciones que lo menos que podemos decir
de ellos es que son acontecimientos insólitos. Que no debieran haber
sucedidos, llenar de vergüenza a sus autores y beneficiarios y recibir de
todos el más completo rechazo. Por lo menos de insólito tenemos que
catalogar la conspiración que se ha dado en la mayoría de la Cámara de
Diputados que ha imposibilitado que el Diputado Radhamés Ramos García,
el Chino García, perdiera su inmunidad para que pudiera ser juzgado por
la justicia, ya que se determinó que existen suficientes indicios de
culpabilidad para que comparezca ante un tribunal de justicia. Primero se
amparó en su inmunidad como Diputado; luego la solidaridad de sus
“compañeros” impidió que se
aprobara una moción para que la perdiera y pudiera ser juzgado; más
tarde informó que renunciaría a la inmunidad, pero nunca lo hizo; luego,
cuando terminó la legislatura y perdió su inmunidad, entonces sucede que
ni el Ministerio Público ni los organismos policiales y de seguridad del
Estado pueden localizarlo. Visto lo sucedido, tenemos que concluir que
estamos ante un caso insólito. Algo insólito también es que después de
reclamar para que se consigne en el presupuesto los recursos económicos
que se establecen en
la vigente Ley General de Educación, sin lograrlo, haya que luchar
de nuevo para que lo aprobado por el Congreso no sea disminuido en su
ejecución por el Poder Ejecutivo. Sin embargo,
más insólito aún es sufrir la reducción del presupuesto de
educación, y que esa reducción sea para aumentar el de las
Fuerzas Armadas. Preferimos gastar en los militares que invertir en los
maestros. Pero lo más insólito de todo lo que
estamos presenciando es que quién se vendiera como un hombre de palabra,
que negara en innumerables oportunidades la posibilidad de presentarse a
la reelección, y que, inclusive, haya declarado que era partidario de
prohibirla de manera absoluta, ahora
sea su más fervoroso defensor y que para lograrla esté dispuesto a
imponerla. |