Sugerencias para Lois y el Pacto
Periodico Hoy - 02 de diciembre 2002


Por Bienvenido Alvarez Vega

El gobierno está discutiendo otro acuerdo de consenso.

Esta vez es, según las declaraciones de los funcionarios económicos, con las organizaciones empresariales y sus líderes.

Se procura acordar un Pacto de Estabilidad y Crecimiento Económico.

Nos parece una excelente idea.

La República Dominicana es el país de los pactos sociales.

Desde los años ochenta se discuten y acuerdan pactos y convenios con una facilidad que llama la atención.

En cada caso, la mediación generosa y abierta de monseñor Agripino Núñez Collado ha estado presente.

Por eso ya se le conoce más como el mediador por excelencia que como rector de la prestigiosa Universidad Católica Madre y Maestra.

Pero son dos tareas que se complementan y se sostienen mutuamente.

Es obvio que en estas negociaciones faltan los tres grandes partidos políticos, digamos que sus dirigentes.

No solo porque los acuerdos convenidos llegarán al Congreso Nacional que ellos detentan, sino porque ellos son quienes administran el gobierno.

Pero supongamos que los políticos participarán en una segunda fase de las negociaciones. Después que los empresarios y el gobierno se pongan de acuerdo.

En el mientras tanto, yo tengo algunas sugerencias para los participantes en las negociaciones de este Pacto de Estabilidad y Crecimiento Económico, pero sobre todo al doctor José Lois Malkun, quien lleva la voz cantante.

Los empresarios y la sociedad necesitan un pacto fiscal.

Un país no puede estar cambiando las reglas impositivas a cada momento, cuando se le presenta una necesidad coyuntural al gobierno o cuando se le ocurra a un organismo internacional o a un asesor de turno.

Es verdad que el gobierno necesita fondos para financiar sus necesidades, que son las del país, pero hay que programar los ingresos y los cobros.

¿Cuál es la meta de presión fiscal? ¿20%, 25%, 30%?

Yo estoy entre los que creen que debemos acercarnos lo más pronto posible a un presión fiscal del 20%, incluyendo los impuestos administrativos, y establecer un programa de trabajo para que al final del 2010 esta sea de un 30%.

Pero hay que concentrarse en impuestos directos como la renta y al patrimonio.

José Lois, yo también creo que ese pacto debe consignar el peliagudo tema del gasto público.

No podemos seguir exigiendo tributos a nuestros esforzados empresarios --lo digo con toda la sinceridad del mundo-- sin una clara política de cómo invertir esos fondos.

No podemos continuar gastándolo como lo estamos gastando en empleos públicos. Esto le hace mucho daño a todo el país y, aunque no lo crean, particularmente a los políticos de los tres grandes partidos.

Yo te sugiero que se considere en el Pacto hacer que el gobierno se comprometa a no disponer más del 50% de los ingresos en los gastos operativos del gobierno, incluyendo el renglón de los empleos.

Hay que reducir las nóminas y las nominillas.

En cuatro años, además, es posible quitarle 100 mil empleados a la nómina pública . Unos 25 mil por año. Esta es una meta manejable, siempre que se quiera.

José Lois, yo incluiría en ese Pacto un compromiso serio de promover las obras de infraestructuras en los polos turísticos.

Es irracional el desdén con que los gobiernos tratan las zonas donde se genera el grueso de los dólares que ingresan al país cada año. Yo no entiendo esta actitud.

Sé que comprendes esta realidad muy bien, porque tù conoces los polos turísticos del país.

¿Cómo es posible que en la zona de Punta Cana, Bàvaro, etc., falten carreteras? ¿Cómo es posible que Puerto Plata todavía mantenga un problema de aguas negras?

Estamos viviendo del turismo y seguiremos viviendo del turismo. Este sector constituye nuestra verdadera ventaja comparativa frente a otras naciones. Debemos, por lo tanto, ofrecer todos los servicios que el turista demanda.

José Lois, el Pacto debe incluir, además, serios y verificables compromisos de inversión y mejoría de gestión en Educación, en Salud Pública y en Seguridad Social.

No grandes sumas dedicadas mayoritariamente al gasto corriente. Hablo de inversión en esas áreas.

Porque tú sabes bien, porque te manejaste en organismos internacionales hasta hace pocos años, que somos un país con una educación casi nula y con un sistema de salud que empobrece a las familias y que estimula el desgano.

Y por el último, sugiero que el Pacto comprometa al gobierno con el fortalecimiento del Gabinete Social. Este es un concepto valioso de organización y concentración de esfuerzos, pero falta mucha coordinación y capacidad de gestión.

La lucha contra la pobreza reclama de planes muy claros, de mucha distinción de matices y realidades, pero es de primer orden hacerlo con destrezas administrativas.

Por supuesto, si el Pacto termina concretizándose y los políticos lo endosan, entonces habría que crear un mecanismo de seguimiento que permita su monitoreo y llamada de atención.

Suerte, gordo. 

bavegado@yahoo.com

02 de diciembre 2002