|
Déficit
de participación
Ramón
Tejada Holguín - 05 de noviembre 2002
Parecería que en los últimos años la participación de la ciudadanía
se ha incrementado sustancialmente. En la Demos 2001 se dice que el 17% de
la ciudadanía pertenece a un partido, el 32% a una organización
territorial, el 15% a una laboral, el 13% a una asociación de padres y
madres, el 10% a un club deportivo y cultural. Por otro lado, el 52% de la
gente dice que participa en reuniones para resolver los problemas del
barrio, la comunidad y la ciudad. Más de la mitad de la gente se interesa
por resolver los problemas que les aquejan, lo que podría desatar una
cantidad de energía social que canalizada hacia las mismas metas podría
transformar el país de cabo a rabo.
Muchos estudiosos de la sociedad señalan que la participación es uno de
los principales recursos de una nación. Porque una ciudadanía activa,
responsable y participativa se convierte en el principal freno al
patrimonialismo y al clientelismo, a la creencia de que todo es comprable,
que tienen la mayoría de los políticos tradicionales, de que sólo el
dinero mueve a los seguidores y usan los recursos del Estado como si
fueran la herencia que les dejaron. La participación posibilita que se
reduzca la corrupción, estimula la responsabilidad social de la ciudadanía
y el compromiso con metas de largo plazo y crea un verdadero ambiente de
seguridad y confianza en los agentes sociales potenciando la capacidad de
creación de riquezas.
Pero, ¿por qué aquí no ocurre así? Muchas de las organizaciones se
dirigen de forma caudillista y son agentes del clientelismo y el
paternalismo, por lo que la participación de calidad, efectiva y eficaz
no es la más generalizada. Los sectores con más poder y capacidad de ser
escuchados son los mismos que tienen el control, mientras que los más
vulnerables y afectados por los vaivenes macroeconómicos y la corrupción
tienen menor capacidad organizativa. En realidad la sociedad dominicana
padece de un déficit de participación de calidad. Necesitamos canalizar
mejor las energías de la participación.
ratehol@yahoo.com
05
de noviembre 2002
|