La mala puntería de la política de endeudamiento
Fausto Rosario - 17 de agosto 2002 

Un monto de US$1,852 millones de dólares en entredicho
Secretariado Técnico de la Presidencia sobresale en desaciertos

El gobierno del presidente Hipólito Mejía ha contraído compromisos con préstamos y concesiones, que no se han ejecutado hasta el momento, por el orden de los 1,852 millones de dólares, en lo que va de gestión entre agosto del 2000 hasta la actualidad. Ese monto equivale a 32,851 millones de pesos.

Los acuerdos han sido firmados por el secretario Técnico de la Presidencia, Rafael Calderón, el Secretario de Obras Públicas, Miguel Vargas Maldonado, y el secretario de Agricultura, Eligio Jáquez, siempre contando con un aval que les ha otorgado el presidente Mejía.

Los préstamos que ha enviado el Poder Ejecutivo al Congreso, han sido aprobados por ambas cámaras, pero no se han ejecutado, no han tenido seguimiento de parte del Gobierno ni se han brindado explicaciones al país ni a los legisladores sobre las razones que impiden la ejecución de esos acuerdos.

Entre los acuerdos de préstamos oficializados y no ejecutados se encuentran los siguientes:

 

1. Crédito por 49.3 millones de dólares con la firma Jamco Medical International, radicada en Miami, para la construcción de 10 hospitales tipo “llave en mano”. El acuerdo fue aprobado por el Congreso en abril del año pasado, y en tres meses la empresa se comprometió a entregar los 10 hospitales de 50 camas cada uno, equipados y en condiciones de operar inmediatamente.

Los hospitales serían instalados en Santiago Rodríguez, San Cristóbal, Gurabo, Kilómetro 9.5 Carretera Sánchez (Santo Domingo), Neyba-Galván, Sabana de la Mar, Guaymate y en  Bohechío.

El representante local de Jamco es el mercadólogo Héctor Evertz, y se anunció que al país vendría a supervisar el proyecto el norteamericano Ed Rolquin, experto en osos panda,  y vicepresidente de Jamco Medical International. La empresa prometió que en 120 días entregaría los 10 hospitales, pero el tiempo pasó, el contrato se publicó hasta en la Gaceta Oficial, y de los hospitales nadie ha dado información.

 

2. Préstamo por 143.3 millones de dólares con el Deutsche Bank, Sociedad Anónima Española, para aplicar un “vasto programa de modernización de la tecnología de la producción, conservación y comercialización de los productos del agro”. Fue aprobado en julio de 2001 por el Congreso, pero las autoridades españolas se negaron a darle el visto bueno y en junio del presente año autorizaron el crédito sólo de 49 millones de dólares. El propósito del Gobierno era construir e instalar 295 invernaderos y 5 frigoríficos para beneficio de los productores agropecuarios, pero el secretario de Agricultura, Eligio Jáquez, mostró interés especial por el préstamo particular del Mercado de Santo Domingo (MERCASA), inicialmente valorado en 69 millones de dólares. Sobre la totalidad del préstamo no hay información ni se espera la aprobación de parte de las autoridades españolas. El acuerdo de 143.3 millones de dólares fue aprobado por ambas cámaras legislativas luego de intensos debates.

 

3. Préstamo de 115 millones de dólares con la firma Sun Land, de Miami, para la construcción de viviendas para maestros. Las firmas Sun Land, RGITC y Help Technologies, sin dirección conocidas, se ofrecían para ejecutar el proyecto, con un supuesto financiamiento del Exim Bank, pero no definían los costos por equipos ni materiales a comprar.

El gestor del proyecto era Daniel Mejía, un dominicano radicado en Miami, supuestamente representante del Florida Export Finance Corporation, presidente de Sun Land, Asociado a Help Technologies y enlace entre el Exim Bank y varios proyectos dominicanos. El proyecto fue aprobado primero por la Cámara de Diputados y luego por el Senado de la República. Rafael Calderón, secretario Técnico de la Presidencia, firmó el contrato financiero y reconoció no haber investigado a las empresas de Daniel Mejía porque había venido con el aval del Exim Bank.

Pese a que fue sancionado por el Congreso en noviembre del pasado año, del proyecto de vivienda para maestros jamás se ha vuelto a hablar, y ni los legisladores que lo aprobaron como algo sumamente importante han preguntado al Secretariado Técnico de la Presidencia qué ha sido de Daniel Mejía y los 115 millones de dólares que prometió aportar como préstamo al país.

 

4. Préstamo por 180 millones de dólares para la construcción de 13,500 viviendas para familias pobres, concertado por el secretario Técnico de la Presidencia con la firma italiana AGS srl. Incluye un acuerdo con otra firma italiana, Edi.mer, para la construcción de las casas. Fue aprobado por el Senado en junio y en agosto por la Cámara de Diputados. Funcionarios del Gobierno viajaron a Italia a investigar las empresas ofertantes y determinaron que el préstamo no era viable, por lo que recomendaron a la comisión especial designada por el presidente Mejía que se descartara ese empréstito. Entrevistados por El Caribe, los ejecutivos italianos Giuseppe Salamone y Giovanny Todisco, de AGS y Edi.mer, demostraron escaso conocimiento sobre la temática de vivienda y dijeron ser promotores del desarrollo de países pobres. Su empresa se dedica a las Relaciones Públicas y a las consultorías. Una fuente gubernamental desestimó el préstamo y dijo que era imposible para el Estado negociar un proyecto de esa magnitud con desconocidos. Se desconocen las razones que motivaron la aprobación de la pieza el pasado martes en la Cámara de Diputados.

 

5. The International Bank of Miami firmó un acuerdo de préstamo con el Gobierno, por vía del Secretariado Técnico de la Presidencia, por 38.8 millones de dólares para la construcción del Hospital del Legislador. El Senado lo aprobó en una sesión que causó revuelo en la opinión pública nacional. La pieza fue defendida por legisladores y funcionarios, entre los que destacaron Rafael Calderón y José González Espinosa.

El 2 de abril del presente año, sorpresivamente, el presidente Hipólito Mejía rechazó el préstamo por las críticas recibidas de la opinión pública, mientras los senadores José González Espinosa y Bautista Rojas Gómez le recordaban que el Congreso había recibido el acuerdo firmado por Rafael Calderón, secretario Técnico de la Presidencia. La pieza murió en los archivos de la Cámara de Diputados luego de que el presidente Hipólito Mejía lo descartara.

 

6. Un préstamo firmado con el Banco de Comercio Exterior de México (Bancomex), por 5.1 millones de dólares para la señalización de carreteras en diferentes ciudades del país jamás pudo salir adelante, pese a que provenía de México, en condiciones blandas. Se trata de un caso sumamente extraño.

El 4 de noviembre de 2000 el gobierno firmó un acuerdo con CCL Peninsular, como suplidor, por 20.9 millones de dólares para suministro e instalación de señales para carreteras. Ya estaba en curso, sin embargo, el préstamo con el Bancomex por 5.1 millones de dólares para señalización vertical y horizontal de las carreteras de Santo Domingo, San Pedro de Macorís, La Romana, San Cristóbal, Baní, Azua, Montecristi, Navarrete, Santiago y Puerto Plata. El contrato se firmó con Empresa de Comunicación Vial para una primera etapa. A diferencia del préstamo del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, que es a 5 años sin período de gracia, el préstamo mexicano era a 12 años con 2.6 años de gracia. El financiamiento era con los fondos generados por el Acuerdo de San José. No hay información sobre los desembolsos del préstamo mexicano, pero sí se sabe que muchas carreteras han sido señalizadas por Obras Públicas y se presume que se trata de los 20.9 millones de dólares provenientes del Exim Bank, firmado por el licenciado Calderón.

 

7. El Gobierno firmó el 24 de agosto del 2000, con apenas una semana de instalado, un acuerdo de préstamo por 18.2 millones de dólares con el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, teniendo como exportador a la compañía Riogersa, para “suministro a las Fuerzas Armadas de equipos para proyecto de movilización de tropas”.

La pieza fue sumamente controvertida, y luego de ser aprobado por el Senado, entre los diputados hubo dificultades para conseguir su aprobación. Se trataba de un crédito a comprador por US15.5 millones de dólares para financiar el 85% del contrato comercial entre el Estado y Riogersa. El 15% restante para alcanzar los 18.2 millones se aprobaba como crédito complementario. El préstamo se concertó para ser pagado en 5 años, con 10 cuotas y sin período de gracia.

Los diputados de la oposición criticaron el préstamo, pero la presidenta de la Cámara, Rafaela Alburquerque exhortó a los reformistas y peledeístas a votar “por la guardia”, insistiendo en que votaría “por la guardia porque todo el mundo sabe que mi marido es un guardia”, tal como se publicó El Caribe el 31 de mayo del año pasado. Se desconoce el nivel de ejecución de este préstamo.

 

8. El Secretariado Técnico de la Presidencia negoció un contrato de préstamo, que luego firmó Hipólito Mejía, por 95 millones de dólares para la construcción de 9,000 viviendas que se destinarían a familias pobres. El acuerdo se firmó con Private Export Funding Corporation (PEFCO), del Estado de Delaware, con el apoyo del Exim Bank. Se trata de comprar casas prefabricadas que serían colocadas en puerto dominicano para que el INVI se dedicara a instalarlas. Según reveló Rafael Calderón, en este préstamo se cobra al Estado la suma de 10.4 millones de dólares como “costo de exposición”, por lo que el Estado sólo recibiría 85 millones de dólares. Este pago sería descontado por el Exim Bank como cobro por riesgo-país. Fue enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso el pasado 17 de junio. El préstamo recibió la crítica de diversos sectores, y una fuente gubernamental confirmó que el mismo sería rechazado por la Comisión Evaluadora de los préstamos que cursan en el Congreso y que tienen su origen en el propio Palacio Nacional.  

9. Discutido durante más de tres años, incluyendo parte de la administración del ex presidente Leonel Fernández, un préstamo con la Autoridad Portuaria de Livorno por 368 millones de dólares fue reformulado por el Secretariado Técnico de la Presidencia, y enviado al Congreso Nacional, con el objetivo de sanear el río Ozama y convertir sus riveras en zona turística.

El propio presidente Mejía describió el proyecto como muy complejo por los grandes intereses que se movían en su entorno. Al final, Mejía dijo que lo enviaba al Congreso, pero que no le interesaba.

El Gobierno firmó los acuerdos el 6 de julio de 2001, pero en las negociaciones Rafael Calderón tardó más tiempo del que él mismo esperaba. Lo presentó como una pieza de suma importancia, que incluso fue licitado en septiembre de 2000.

Pasado el tiempo, en noviembre del año pasado el Congreso descartó el préstamo de Livorno.

Otros acuerdos inciertos

Otros acuerdos que no han sido puestos en ejecución involucran a Riogersa, por 49 millones de dólares para las escuelas vocacionales de las Fuerzas Armadas, además de las concesiones que no se han iniciado, pese a que han sido aprobadas por el Congreso. Entre ellas se cuentan 16 millones de dólares para las carreteras entre la Autopista Duarte y Haina y entre la Autopista Duarte y San Cristóbal. Se formuló, pero no llegó al Congreso un préstamo por 160 millones de dólares para la construcción de un tranvía entre el kilómetro 9 de la Autopista Duarte y el puente Francisco del Rosario Sánchez.

Está en entredicho el contrato de concesión por 300 millones de dólares para la construcción de un tren entre Haina y Santiago, que estaría a cargo del empresario José M. Ventura Asilis, quien admitió esta semana la comisión de fraude contra el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, y la concesión de construcción de la carretera entre San Pedro y La Romana, por 249 millones de dólares. También la concesión de la carretera nueva entre San Cristóbal y Baní, a un costo de 85 millones de dólares.

17 de agosto 2002