Presidente Mejía había prometido perseguir con firmeza la corrupción

En el primer año de gobierno el balance sobre la corrupción es negativo 

Sociedad civil ve incoherencia en la política oficial para dotar de transparencia el aparato del Estado

 

La persecución de la corrupción en la administración pública no ha sido la norma ni tiene relación con las promesas y los discursos del presidente0 Hipólito Mejía. Por lo menos 16 casos específicos de corrupción han sido denunciados en este gobierno y apenas uno ha llegado a los tribunales de manos del Departamento de Prevención de la Corrupción.

Intelectuales y líderes de la Sociedad Civil consultados concuerdan en que el gobierno del presidente Mejía, al cumplir su primer año al frente de la administración pública, no ha cumplido con las expectativas creadas para impedir la corrupción.

En su programa de gobierno el primer mandatario se comprometió a proceder “con firmeza para erradicar los procedimientos que conducen al enriquecimiento y los bienes fáciles a partir de fuentes impropias, tales como la corrupción y las actividades especulativas e ilegales”.

El 16 de Agosto del 2000, al tomar juramento como presidente, Mejía reiteró su propósito de erradicar la corrupción en el gobierno. “Voy a gobernar desde una casa de cristal, con transparencia, para que la vigilancia ciudadana sea el testigo de las actuaciones de todos los funcionarios de la administración pública. Y puedo asegurar que si en estos próximos cuatro años se produjesen actos de corrupción, seré yo mismo quien alentará los procedimientos legales para el castigo merecido. Y puedo asegurar también que para prevenir y penalizar la corrupción, cumpliré con la promesa de crear una Procuraduría Fiscal con jurisdicción en todo el ámbito nacional”. 

En diciembre del pasado año, ante la Cámara Americana de Comercio, el presidente Mejía prometió patrocinar la persecución de la corrupción pasada, presente y futura “dentro y fuera de las filas de nuestro gobierno” y solicitó a los partidos políticos y a la Sociedad Civil “no tolerar el encubrimiento ni muchos menos la complicidad con la corrupción”. Dijo solemnemente: “Yo les garantizo que los fondos públicos serán manejados con estricto apego a las mejores prácticas administrativas del sector privado. En nuestro gobierno no habrá corrupción sin sanción. Eso se lo garantiza el Presidente de la República”.

El 27 de febrero de este año acudió al Congreso donde informó haber alentado la transparencia en el uso de los recursos públicos y la persecución de cualquier inconducta reñida con la ética administrativa. “Se trata de restablecer la decencia en la administración pública, y para reforzarla, pongo mi propia conducta como ejemplo de esta prédica de hechos, más que de palabras”.

De los casos denunciados, sólo uno ha sido sancionado

Los hechos, sin embargo, han afectado el interés del presidente Mejía. Las denuncias de corrupción han ido en aumento y la ausencia de sanciones, y de investigaciones, ha sido la nota discordante. Entre los casos de corrupción ventilados en los medios de comunicación se destacan, entre otros, la destitución y apresamiento del administrador de Bienes Nacional, las complicaciones del Plan Renove, las denuncias de nepotismo en la OMSA, las asignaciones de obras de grado a grado en varias instituciones públicas y el tráfico de ilegales chinos a través de la Secretaría de Interior y Policía.

El caso de Bienes Nacionales se desató en marzo de este año, mientras el presidente se encontraba en Taiwán. La Vice-presidenta Milagros Ortiz Bosch, a cargo del Poder Ejecutivo, emitió un decreto suspendiendo al doctor Víctor Tió Fernández. A su regreso el presidente creó una Comisión de Investigación, encabezada por el Consultor Jurídico, Guido Gómez Mazara, la que confirmó la venta irregular de terrenos en la Charles de Gaulle a Edmón Elías Barnichta. Es el único caso que ha ido a la justicia.

Varios sindicalistas del transporte denunciaron irregularidades y nepotismo en la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA). La denuncia decía que más de 20 personas allegadas al director, Diógenes Castillo, cobraban salarios, y que empresas vinculadas a Castillo ofrecían servicios de mecánica a los autobuses de OMSA. Juan Hubieres denunció que una persona cobraba 139 mil pesos que se emitían para varios sindicatos de chóferes de Santiago, que 350 mil pesos mensuales eran entregados desde OMSA a camioneros que no eran empleados y que sólo en la parada de autobuses del Kilómetro 9, de la Autopista Duarte, la OMSA mantenía 60 empleados. Un dossier sobre el caso fue entregado a las autoridades. No hubo actuación del gobierno.

En marzo se denunció, desde el Congreso Nacional, que el Ejército Nacional había adquirido de grado a grado 11 helicópteros y 120 vehículos en base a un préstamo por 11.3 millones de dólares, con el Eximbank, sin que fuera aprobado por el Congreso. El Presidente dijo que pediría una explicación sobre el caso. Nunca se dijo públicamente la explicación, aunque posteriormente el Congreso aprobó el préstamo.

Los demás casos incluyen denuncias de que desde la Secretaría de Interior y Policía se estaría expidiendo visas para nacionales chinos, algo que las autoridades norteamericanas han denunciado como irregular porque el destino de los chinos es el suelo estadounidense. Un funcionario de Interior y Policía, Babado Torres, recibió a dos nacionales chinos, supuestamente empresarios, en el Salón de Embajadores del Aeropuerto Las Américas, que fueron deportados por portar visas irregulares

Las denuncias de irregularidades en el Plan Renove han motivado la intervención del presidente Mejía. El mandatario le otorgó el poder a Pedro Franco Badía y solicitó un informe de las actividades del Plan. Todavía no se ha dispuesto ninguna investigación.

Otras denuncias incluyen la ejecución de préstamos que no han sido aprobados por el Congreso, la concertación de préstamos con empresas españolas para compra de equipos y servicios grado a grado, y favoritismo para comerciantes como Héctor Evertz (10 hospitales por 49.3 millones de dólares, dos carreteras en concesión por 20 años, una carretera en concesión por 22 años y una orden de compra del Plan Renove por 40.8 millones de dólares).

El Departamento de Prevención de la Corrupción inició investigaciones sobre actividades ilícitas denunciadas en el Banco Agrícola. El director del organismo, Radhamés Rodríguez Valerio, fue interrogado y reveló que una casa en El Milloncito la vendió al empresario español Mario Pérez, de MAPET, por 4 millones de pesos, con lo que inició la construcción de una vivienda valorada en 6 millones de Las Praderas. No se han dado a conocer los resultados de las investigaciones de DEPRECO.

Otras denuncias y conflictos, vinculados a corrupción, favoritismo o grado grado, incluyen la asignación de la construcción del acueducto de la Línea Noroeste, la compra de medicamentos por parte de PROMESE sin que los mismos hayan sido aprobados por el Departamento de Drogas y Farmacia de Salud Pública, e irregularidades entre inspectos del IDSS e procuradores fiscales y ayudantes de fiscales de Santo Domingo y Santiago. Los fiscales de Santiago y La Romana se encuentran suspendidos.

Fausto Rosario Adames

Sociedad Civil e intelectuales cuestionan al gobierno

 Melba Barnett, Coordinadora General de Participación Ciudadana

El gobierno no ha sido lo suficientemente diligente para investigar las denuncias de corrupción. Por lo menos no ha dado señales de que lo esté haciendo. Simplemente ha dicho que tiene expedientes en sus manos pero no se nota un resultado de ese trabajo. El presidente vendió la idea de que se podía meter la pata, nunca la mano, sin embargo ha habido muchas denuncias y no se evidencia que se esté haciendo un trabajo de investigación para sancionar la corrupción. Ha continuado la entrega de obras y la compra de grado a grado, a pesar de que se había prometido que esa práctica desaparecería.

 

Roberto Cassá, presidente de la Academia Dominicana de la Historia

No he dado seguimiento a las opiniones oficiales sobre la corrupción, pero tengo entendido que no ha habido un planteamiento formal al respecto, y en tal sentido me parece que el Gobierno ha pecado de indiferencia asumiendo una voluntad positiva en la persona del Presidente de la República al problema de la corrupción, que es uno de los problemas neurálgicos que atraviesa el país desde hace bastante tiempo. Soy de opinión de que hace falta no sólo un planteamiento de tipo genérico, sino la ejecución de acciones con efectos –creíbles- para ir limitando este flagelo.

 

Pedro Catrain, politólogo

El tema no ha tenido una relevancia significativa. Al margen del caso de Bienes Nacionales, no ha habido ningún otro caso que pudiera llamar la atención de la opinión pública. Pero la gente tiene la idea de una corrupción generalizada en el actual gobierno, incluso las encuestas reflejan esto. Evidentemente hay síntomas de corrupción en el actual gobierno, sobre todo por esa idea del clientelismo político tan predominante en el PRD de que la llegada al gobierno significa el acceso a un botín que le pertenece por haber participado en la campaña electoral. El propio Presidente parceló el gobierno a partir de las tendencias en el PRD, lo que abre todos las puertas de la corrupción política.

 

Guillermo Moreno, Ex fiscal del Distrito Nacional

Pienso que en materia de corrupción el manejo del gobierno ha sido inadecuado. En primer lugar porque el gobierno no ha logrado definir una estrategia preventiva contra la corrupción, que le envíe con toda claridad a los funcionarios el mensaje de que los actos de corrupción a ningún nivel y en ninguna circunstancia se van a permitir. Aunque el Departamento de Prevención de la Corrupción ha manejado bastantes expedientes y denuncias, no ha podido quitarse la imagen de que su trabajo está salpicado por motivaciones políticas. La lucha contra la corrupción requiere de una dirección política con pautas claras y con el ejemplo que emane del Poder Ejecutivo. El Poder Ejecutivo debe actuar con toda transparencia para que sus actuaciones sean la norma en la administración pública y en la sociedad.

 

Mu Kien Sang Ben, Directora del Proyecto de Iniciativa Democrática (PID)

A mi juicio el gobierno no ha sido coherente con su declaración de principio de enfrentar la corrupción no sólo la del pasado gobierno, sino la que se produzca en esta administración. Ha habido sistemáticas denuncias de corrupción y de posibles tráficos de influencias, como en el Plan Renove, aunque hubo ya una decisión del Presidente de asumir el control. Otros casos han sido los de PROMESE, la entrega de obras grado a grado, el conflicto por el acueducto de la línea noroeste. Otra denuncia sin solución es la del tráfico de ilegales chinos provenientes de Hong Kong, quienes han venido al país con visas falsas. Creo que no ha habido una decisión institucional de enfrentar el tema a pesar de ser uno de los puntos básicos de su promoción en la campaña electoral.

30 de agosto, 2001 


//\\ Regresar \\//