Ramón Tejada Holguín y Nelson Rodríguez/EL SIGLO
La entrega de ayer martes de la encuesta que aplicó para EL
SIGLO la firma Penn, Schoen & Berland sugiere que las principales fuentes de
insatisfacción de la población dominicana con respecto al Gobierno son tres:
1) La gestión en el manejo de la economía, evaluada principalmente a través
de la generación de empleo, 2) el deficiente servicio de energía eléctrica, y
3) la existencia de la percepción de que el Presidente Hipólito Mejía carece
de la capacidad necesaria para resolver los problemas del país.
Si observamos los datos correspondientes a variassecretarías de Estado vemos
que salen bien parada, ya que porcentajes importantes de la población
consideran la gestión como buena o muy buena, con Educación a la cabeza.
En efecto, el 65 y el 63 por ciento considera que la gestión en Educación y
Transporte ha sido buena o muy buena, mientras que la lucha contra la
delincuencia, la recogida de basura y la salud empatan con un 59 por ciento.
Agua potable y obras públicas se encuentran en poco menos del 50 por ciento,
mientras que la gestión en materia de energía eléctrica es evaluada como
buena o muy buena por apenas un 13 por ciento. En lo que a generación de empleo
se refiere, sólo un 25 por ciento piensa lo mismo.
Es evidente que la población, con su percepción negativa de la gestión del
Presidente y del manejo de asuntos claves como la generación de empleos y la
situación energética, está enviando un mensaje claro al Presidente Mejía
sobre la necesidad de reorientar la economía dominicana, y de enfrentar con
decisión el problema eléctrico, que fue una de las promesas más promocionadas
durante la campaña electoral.
La inconformidad expresada con el manejo que se ha dado al problema de los
apagones puede deberse a que fueron muchas las expectativas que generó el
candidato Mejía con su promesa de revisión de los contratos y de que abordaría
el asunto a profundidad.
Se recuerda que la primera acción de gobierno de Mejía fuera del Palacio
Nacional, fue visitar, a las 7:00 de la mañana del 17 de agosto, las oficinas
de la CDE donde, en un ambiente cargado de espectacularidad, anunció que la
electricidad era una de sus prioridades.
UN "NO" TAJANTE. ¿Cree usted que el Presidente Mejía tiene la
capacidad necesaria para resolver los problemas del país?, fue una de las
preguntas aplicadas y que aparecen en la entrega de ayer de la encuesta.
EL 56 por ciento de los entrevistados dijo tajantemente "no", hallazgo
que confirma la interpretación de los datos publicados en la primera entrega de
la encuesta, el lunes, en el sentido de que la mayoría de la población
dominicana (53%) percibe al presidente como el responsable de lo que ocurre en
el Gobierno en general.
Otras cifras del lunes, de que la mayoría (67% de la clase baja, 69% de la
media y 57% de la alta) cree que ahora la economía está peor que hace un año,
refuerzan el criterio de que los resultados de la encuesta envían un mensaje
directo al Presidente de la República.
En efecto, los constantes viajes del presidente al extranjero y hacia las
provincias, las frecuentes visitas a empresarios y amigos y la realización de múltiples
actos públicos en los que aborda todo tipo de temas, pueden estar vendiendo la
imagen de que el presidente no se sienta en sus oficinas a despachar los asuntos
de Estado.
Este cuestionamiento a la capacidad del Presidente Mejía cobra aún más fuerza
cuando se toma en cuenta que este es un país presidencialista, como los revelan
los datos de la Encuesta Nacional de Cultura Política Demos, además de que la
figura del presidente tradicionalmente ha sido vista con cierta aureola de
respeto.
SOBRE LA POLICÍA. La percepción positiva que tiene la mayoría (72%) de las
personas consultadas sobre el trabajo de la Policía Nacional, puede ser el
reflejo de la magnitud de la preocupación ciudadana por el auge de la
delincuencia y la criminalidad.
La frecuencia con que se suceden hechos de violencia, ahora incrementados con la
modalidad de los secuestros, han creado un clima de incertidumbre e inseguridad
que cuestiona a diario la capacidad de la Policía para hacer frente a la
situación.
Sin embargo, pese a los cuestionamientos a que está sometida la institución
encargada de mantener el orden público, unas veces por su incompetencia y otras
por sus excesos, parece, de acuerdo a lo que dicen los datos de la encuesta, que
no le resta competencia en el ánimo de la ciudadanía que considera que hace un
buen trabajo.
De todas maneras, hay que hacer notar que el apoyo a la Policía no es un cheque
en blanco, ya que el 55 por ciento cree que ha cometido excesos en su lucha
contra la delincuencia.
Sin embargo, hay que anotar que por la forma en que está elaborada la pregunta
la mayoría piensa que la Policía está haciendo un trabajo "muy bueno o
algo bueno", por lo que se deben diferenciar estas dos categorías.
En efecto, no es lo mismo que la gente diga que una cosa es "muy buena y
buena" (como en el caso de la evaluación de la administración de Mejía y
de las distintas dependencias), a que responda "algo bueno". Una cosa
que es algo buena, puede ser al mismo tiempo algo mala; tiene algo de bueno y
algo de malo.
La pregunta sobre la valoración de los gobiernos, en la que aparece el de
Antonio Guzmán apreciado como "bueno" por un 76%, no es ninguna
sorpresa. Casi en todas las encuestas que se aplican en el país el resultado es
el mismo. Lo sorprendente es que aparezcan los gobiernos de Joaquín Balaguer en
segundo lugar con un 60%. Todo indica que la tendencia a
reivindicar y hasta ensalzar la figura de Balaguer, que ocurre en el terreno de
lo propiamente político partidario, gana cuerpo en la percepción de una amplia
franja de la ciudadanía. Un segundo dato que no puede pasar desapercibido es el
65% de aprobación que encuentra la gestión del Gobierno en educación, un
indiscutible espaldarazo para la vicepresidenta de la República y secretaria
del ramo, Milagros Ortiz Bosch. Es la mejor evaluada del conjunto, lo que tiene
su significación, sobre todo si tomamos en cuenta que se trata de una posible
candidata a la presidencia.
8 de Agosoto, 2001