El Sircam azota el sistema político dominicano

 

Ramón Tejada Holguín/El Siglo


 

Un virus recorre la red sembrando el pánico al interior de las almas de los indefensos cibernautas. El Sircam, una infección electrónica terrible que puede llegar a borrar el disco duro de la computadora mejor protegida, asola el mundo de la Internet. Un mínimo error, y de repente se está con las manos en la cabeza, tratando de recordar cuándo fue la última vez que se hizo un respaldo.

 

He sido victima de tan tenaz veneno virtual. Decenas de veces fue borrado por uno de los mejores antivirus, y otras tantas se regeneró a sí mismo. “Es que se convierte en un virus residente” me dijo el encargado de informática totalmente vencido. Lo mejor es “formatear” la máquina, para lo cual debemos hacer un respaldo (“backup”) primero. A la toxina no le gustó la idea, súbito –apenas dados los primeros pasos para hacer el respaldo- la máquina se apagó y encendió sin intervención humana. Fue así como nos liberamos del Sircam, pero, se llevó consigo toda la información de mi máquina.

 

Allí tenía un vasto archivo de periódicos y revistas electrónicos. Allí estaba toda la información que necesitaba para escribir el análisis político de la semana que, obviamente, trataría sobre el ecológico doctor Balaguer y su oposición a la  construcción de instalaciones deportivas en el Parque Nacional del Este, para ser usadas en los juegos panamericanos del 2003. Había avanzado bastante en el análisis político y tenía varias notas “balaguerológicas”.

 

EL SIRCAM Y BALAGUER SON SIMILARES. Pero, una idea cruzó mi humano disco duro: Balaguer es a la República Dominicana, lo que el Sircam a las computadoras. Se ha metido en el sistema político de tal manera, que es imposible sacarlo si no se “formatea” el disco duro, es decir la mentalidad de los dominicanos. La balaguerología no se ha dado cuenta de esto. Es tanto así que los estudiosos de los fenómenos políticos, los analistas y comentaristas ven cada una de sus acciones como orientada por una racionalidad no accesible al común de los mortales.

 

Si se opone a que construyan en el Parque Nacional del Este es porque algo está buscando. Hay que saber qué busca, hay que conocer cuáles son los resortes que lo mueven, todos sus movimientos están fríamente calculados. Es como el Sircam, si uno intenta borrarlo, él borra todo primero.

 

Si dañan el parque me voy a la oposición tenaz, dicen que dijo Balaguer. Al escuchar la noticia me pregunté si Balaguer no estaba tratando de ocultar que su poder dentro del partido reformista ha mermado substancialmente, tanto que no ha podido solucionar los problemas que se le presentan en su convención. No ha podido ni siquiera ser buen arbitro entre los grupos reformistas enfrentados. La verdad es que no controla el PRSC, me dije, y  desea dar una evidencia de su vigencia e importancia.

 

El Presidente de la República y el Presidente del partido de gobierno estaban en Perú. Desde las redacciones de los diversos periódicos llamaron inmediatamente a sus reporteros para que recabaran las opiniones ambos. Algo grave estaba ocurriendo, Balaguer podía retirar el respaldo al gobierno si insistían en construir en el Parque Nacional del Este. La prensa, nueva vez, fue infectada por el Sircam político.

 

Rectifiqué, talvez su posición se relaciona a la lucha por la presidencia de la Cámara de Diputados. Hay una corriente del PRD que entiende que la Cámara de Diputados debe ser dirigida por un perredeísta, así que Balaguer quiere demostrar que todavía puede causarle problemas al gobierno, amenazó con pasar a la oposición para que no haya dudas de que la Cámara de Diputados debe estar presidida por una reformista. Después de todo Balaguer es esencialmente un político para quien todo, absolutamente todo, es negociable, y eso lo ha demostrado con su práctica.

 

UN VIRUS TIPO WORN. Según el encargado de informática el Sircam es tipo Worn (gusano, en español), se alimenta de las informaciones del disco duro y la envía a diestra y siniestra. Es hermafrodita, se reproduce a sí mismo alojándose en los archivos y la memoria de la computadora.

 

Para Hatuey De Camps, uno de los perredeísta con mejores relaciones con Balaguer, quien dice saber y conocer la importancia del nonagenario líder para la gobernabilidad, “el gobierno pudo haber evitado los problemas que hoy se producen debido a la oposición de sectores importantes de la vida nacional, como el doctor Balaguer, rechazan que en el Parque del Este se construyan instalaciones deportivas” (El Siglo, 29-07-2001).

 

Se llegó a decir que el presidente de la República adelantó su regreso desde Perú para poder negociar con Balaguer. De esta manera el posible paso del anciano dirigente del PRSC a la oposición, fruto de su alta sensibilidad ecológica, fue visto como un tema muchos más trascendente que el cierre de la frontera el sábado 28 a las 2:45 de la tarde. El cual “se produjo luego que un grupo de ex militares ocupó el cuartel de la Fuerza de Intervención de la Policía de Haití localizada en Freres, al sur del sector capitalino de Petionville, y se escucharan detonaciones de armas largas” (El Siglo, 29-07-2001).

 

Me vi tentado de culpar a Balaguer del Sircam. Pero, no. Supe que mi tarea era reconstruir mis archivos borrados. Inicié por lo apremiante, buscar las informaciones relacionadas con el affaire Parque del Este. Fue cuando me di cuenta que Balaguer y el Sircam tienen otros parecidos.

Mi máquina fue formateada, se le instalaron de nuevo todos los programas necesarios, y funciona mejor que antes; sin embargo, he quedado con el trauma Sircam. Si de repente el curso parpadea más rápido, grito “Eduardo, mira esto, ¿crees que regresó el virus?”.

 

Hay un sentido oculto, casi mágico, en cada una de las acciones de Balaguer, y parecería que quienes han amarrado sus chivas con el doctor no se sienten seguro, y ante cualquier parpadeo salen corriendo a visitarle, a renegociar, a preguntar, “¿qué pasó?”.

 

RUMBO AL PUNTO DE PARTIDA. El jueves 2 de Agosto, el presidente Hipólito Mejía y Hatuey De Camps visitaron a Balaguer. Este último aseguró que el nonagenario líder “ratificó su apoyo al partido blanco y a la gobernabilidad". Mejía y Balaguer manifestaron respeto a las decisiones de cada uno, el primero se comprometió a enviar al segundo un informe sobre el impacto ambiental del proyecto, mientras que el segundo prometió no referirse más al tema. A la salida de la reunión Mejía, declaró "nosotros le ratificamos nuestra actitud con respecto a la Cámara de Diputados y los principales municipios del país, apoyar, reitero a Lila" (El Siglo, 03-08-2001). .

 

Los resultados de la entrevistas retornaron las cosas al lugar que estaban antes de la declaración del doctor: Lila será apoyada por los diputados perredeístas, Balaguer no pasa a hacer una oposición tenaz al gobierno, la depredación del Parque del Este continuará. Si todo queda como al inicio, qué fue lo que pasó. Los balaguerólogos tienden a pensar que definitivamente algo logró con sus declaraciones, hay un triunfo escondido en alguna parte, Balaguer es metódico y racional como el Sircam, quien se apodera rápidamente de la máquina en la que se introduce, y desde allí envía sus mensajes envenenados a toda la red.

 

Fue así, que busqué las declaraciones originales del doctor, para, cual balaguerólogo novato, analizar su discurso y el entorno en que lo dijo y así desentrañar sus motivaciones ocultas, quizás de esa manera podría saber qué ganó el sapientísimo doctor Balaguer con sus declaraciones.

 

Las famosas declaraciones se ofrecieron a Geraldino González y Héctor Herrera Cabral, de Telemicro, en una entrevista que estos le hicieron acompañados del dirigente reformista y ex gobernador del Faro a Colón, Peter Morales Troncoso. González había convocado a una manifestación en contra de las construcción del complejo desde antes de entrevistar al doctor. Él, junto a Morales Troncosos, fueron visto como “Los cabecillas principales de la actividad” del domingo 29 de julio, a la cual invitaron al Doctor Balaguer.

 

En la entrevista el doctor Balaguer dijo: “Voy a hacer una protesta diaria y permanente, que no se deje caer el interés en obstaculizar por todos los medios posibles la devastación que se quiere realizar en el parque del Este, esa es la zona más bella de la ciudad y de las más útiles para la expansión futura de acuerdo con los planes que ha trazado la Unesco. En consecuencia, cuenten con un aliado incondicional de ustedes” (Trascripción de la entrevista publicada por El Siglo, 28-07-2001).

 

Las declaraciones de Balaguer nada tienen que ver con la ecología, o el hecho de que la zona sea un pulmón de la ciudad, sus declaraciones son claras tienen que ver con la expansión de la ciudad (y sabemos muy bien qué entendía Balaguer cuando era gobierno por expansión de la ciudad) y la belleza (la cual él no puede ver). A todas luces que Balaguer lo que hizo fue responder a una solicitud de algunos de sus partidarios.

 

Para nosotros resulta evidente que en ningún momento el affaire Parque del Este constituyó un peligro para el maridaje entre sectores PRSC y el gobierno de Mejía. Tales declaraciones fueron ofrecidas por un nonagenarios líder en su otoño, a quien algunos de sus partidarios convencieron para que apoyara su causa. En una sociedad no contaminada por el Sircam político habrían pasado sin penas ni glorias, y sin impacto alguno. Lo lamentable de todo esto es que la depredación continúe, y desde la Secretaría de Medio Ambiente digan que ese parque está bajo las esferas de influencia del Faro a Colón, y no se tome en cuenta la violación a la ley de Medio Ambiente que la construcción implica.

 

En la red están apareciendo formas de detener los avances del Sircam. Los virus no duran para siempre. Y si bien ayer había que formatear el disco duro para liberarse del virus, las nuevas computadores vienen con antivirus instalados, existe un grupo de ingeniero que aprenden y cuya función es liberarnos de virus como el Sircam. También las sociedades aprenden, dijo Habermas, y tiene razón. El proceso de aprendizaje de las sociedades es lento, sí, se necesita de ingeniero sociales que ayuden en el procesos, es verdad. Por suerte, los virus políticos se van degenerando con su transmisión de una generación a otra, y su nivel de efectividad se va haciendo mucho menor.

5 de agosto, 2001